El prototipo está formado por una diadema adaptable, el estado y la evolución del cerero de cada persona y un gorro conectado a un sistema informático, que sirve de entrenamiento a pacientes con pérdida cognitiva por trastornos mentales.
La colocación del artilugio sobre la cabeza del sujeto produce en el sistema una serie de registros referidos a las señales en la pantalla de un ordenador, de modo que la persona visualiza cómo funciona su cerebro y debe lograr por medio de pensamientos y estrategias mentales que la figura continúe de color rojo.
El estudio ha sido realizado a más de 400 personas de diversos perfiles y se ha demostrado que este tipo de tecnología consigue cambiar los ritmos que miden las capacidades cognitivas humanas, de esta manera mejorar la capacidad de memoria,la velocidad de procesamiento de la información y la atención sostenida, necesaria para la concentración.


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