El cáncer es un buen ejemplo para intenatr resolver la cuestión de “hace o se hace” que centra este debate.
Pocos cánceres son hereditarios, pero todos son genéticos, porque se deben a una acumulación de mutaciones en el texto del ADN
de nuestras células. Cada una de nuestras neuronas o de nuestras
células del hígado lleva una copia del genoma humano entero y gracias a
eso puede funcionar. El ADN es el manual de funcionamiento de cada una de
nuestras células durante toda nuestra vida.El tratamiento del cáncer ya se está beneficiando de la tecnología del ADN. Los líderes de esta disciplina calculan que los principales tumores se deben a la acumulación a lo largo de la vida de media docena de mutaciones clave de entre las miles que acumula cualquiera de nuestras células, y en particular las cancerígenas.
Entonces, el cáncer es naturaleza y crianza. Un caso común es que alguna mutación u otra venga puesta de nacimiento y que el resto se haya adquirido durante la vida, a veces por factores cancerígenos como el humo del tabaco o la radiación ultravioleta de la luz solar. Y otras veces por azar.
URL: http://elpais.com/elpais/2017/06/01/ciencia/1496327869_257342.html
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