martes, 28 de marzo de 2017

Diversidad y evolución de los mamuts

Hace 50.000 años los mamuts habitaban casi todo el hemisferio norte. Desde Europa occidental hasta Estrecho de Bering, y a lo largo de toda la costa atlántica de América del Norte. No obstante, aún se desconocen las relaciones entre las diferentes poblaciones y la continuidad que tuvieron en cada lugar.


Gracias al análisis de los 143 genomas mitocondriales, se han dividido todos los mamuts de aquel periodo en tres grandes linajes.
Los resultados del estudio sugieren que los mamuts machos eran los que dejaban el grupo para ir a buscar pareja a otras manadas. Tal y como ocurre actualmente con los elefantes, esto conlleva que las hembras se quedaban en el grupo donde nacieron.
Por otra parte, se ha podido ver que la variación genética no se corresponde con la interpretación paleontológica que sugerirían los fósiles. Los investigadores atribuyen esta falta de correlación a que los mamuts lanudos debieron cruzarse con otros tipos de mamuts, como los mamuts de la estepa, u otras especies coexistentes.

url:  http://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-estudio-genetico-arroja-luz-sobre-la-diversidad-y-evolucion-de-lo-mamuts

domingo, 12 de marzo de 2017

Cómo una planta se hace carnívora

Algunas plantas carnívoras succionan a sus presas, otras las atrapan con pegamento, otras las aprisionan en hojas con forma de botella... Todas sus estrategias de caza aparecieron en sitios y momentos distintos de la evolución. Sin embargo, el mecanismo molecular detrás de ellas podría ser el mismo.
Se trataría de un fenómeno de convergencia evolutiva, en el cual especies distintas, expuestas a retos parecidos, desarrollan en ocasiones los mismos mecanismos genéticos de forma independiente. Es como si la evolución tomara una y otra vez el mismo camino, para alcanzar un determinado objetivo.
Resultado de imagen de planta carnivora
También el mecanismo genético subyacente podría ser el mismo.
Las plantas analizadas se hicieron carnívoras en sitios distintos, a lo largo de 100 millones de años. No obstante, la selección natural “reclutó” repetidamente los mismos genes.